Depositar en State77: métodos, mínimo y el RUT obligatorio
Dos cosas que conviene saber antes de poner el primer peso. La primera: sin RUT no se puede depositar, la propia pantalla lo exige. La segunda, y es la que casi nadie cuenta: los métodos para entrar y para salir no son los mismos. Esto es lo que vimos en la caja el 22 de septiembre de 2026, en una cuenta en pesos.
Lo que vimos en la caja
| Método | Qué vimos en pantalla |
|---|---|
| <b>Webpay</b> | Primero del carrusel. Valor mínimo indicado: $5.000. Es la vía rápida para entrar, pero no la vimos como opción de retiro. |
| <b>Transferencia bancaria</b> | Aparece tanto al depositar como al retirar. Para retirar pide tipo de cuenta, banco y número. |
| <b>MACH</b> | Billetera, disponible en la ventana de depósito. En retiro figura una opción de billetera, sin marca visible en pantalla. |
| Otros | El carrusel tiene flechas a ambos lados: hay más métodos de los que caben en pantalla. No afirmamos cuáles sin verlos. |
Para depositar no sirve lo mismo que para retirar
En la ventana de depósito aparecían Webpay, transferencia bancaria y MACH, con flechas que indican más opciones en el carrusel. En la ventana de retiro, en cambio, solo vimos transferencia bancaria y billetera: el retiro pedía tipo de cuenta, banco y número de cuenta.
La consecuencia práctica es concreta: puedes entrar con Webpay en un par de toques, pero para sacar el dinero necesitas una cuenta bancaria lista y a tu nombre. Si abres la cuenta pensando en depositar rápido y no tienes resuelto eso, el problema aparece justo cuando quieres cobrar.
No es una anomalía de State77: es lo habitual en el mercado, porque la salida del dinero exige trazabilidad. Pero pocas reseñas lo dicen antes, y es exactamente lo que uno querría saber antes y no después.
Cómo se deposita, paso a paso
El RUT no es opcional
La pantalla de depósito muestra un aviso explícito: «Tu RUT es necesario para realizar un depósito», con un campo propio y el formato de ejemplo 12.345.678-K. Sin eso, el botón no lleva a ninguna parte.
Tiene lógica: el RUT es la identificación que conecta la cuenta de juego con la cuenta bancaria a la que después se envía el dinero. Y explica por qué al retirar piden banco y número de cuenta, y no una billetera anónima.
Conviene que el nombre de la cuenta bancaria y el RUT de la cuenta de juego coincidan. Cuando no coinciden, el problema no aparece al depositar: aparece al primer retiro, que es el peor momento para descubrirlo.
El bono que aparece justo al depositar
Al abrir la caja salta una promoción: «hasta 500% extra en tu depósito», y dentro de la ventana un aviso de que el primer depósito se multiplica hasta $1.200.000, acompañado de un reloj en cuenta regresiva.
La oferta está escalonada por monto. En la pantalla del 22 de septiembre de 2026 se leía: $20.000 = 50 giros, $10.000 = 30 giros y $5.000 = 15 giros. Hay además un campo de cupón, o sea que existen códigos promocionales.
Y ahora la parte honesta. Las condiciones completas no están en esa pantalla: no vimos el requisito de apuesta (rollover), ni el plazo para cumplirlo, ni el tope de apuesta mientras el bono está activo, ni qué juegos quedan excluidos. Son justamente los datos que deciden si un bono sirve o estorba, y no los publicamos porque no los hemos comprobado.
Mientras tanto, la regla general que sí se sostiene: un porcentaje grande casi siempre viene con un requisito de apuesta grande. Antes de aceptar, busca los términos en la propia promoción y léelos; y si piensas retirar pronto, plantéate no tomar el bono.
Cuánto poner la primera vez
El mínimo que vimos con Webpay era de $5.000, y la caja ofrecía montos predefinidos de $5.000, $20.000, $50.000, $200.000, $400.000 y $800.000.
Que existan botones de $800.000 no significa nada sobre lo que te conviene. Para una primera vez, el monto razonable es el que te permita probar el circuito completo —depositar, jugar un poco y, sobre todo, retirar— sin que te importe perderlo.
Ese primer retiro es la prueba de verdad de cualquier plataforma. Hasta que el dinero no llega a tu banco, lo demás son promesas de pantalla.